La vía más rápida de Musk hacia más turbinas de gas trae consigo un problema de contaminación
Elon Musk ha confirmado que la fundición secreta que SpaceX está construyendo en Bastrop, Texas, le permitirá fabricar sus propias palas y álabes de turbina para acelerar la puesta en marcha de las turbinas de gas natural hasta 18 meses, un movimiento con el que busca resolver uno de los mayores cuellos de botella de la industria de la IA: el suministro eléctrico. La demanda de energía de los centros de datos se duplicará previsiblemente para 2030 y fabricantes como GE Vernova ya están casi agotados hasta ese año, por lo que los gigantes tecnológicos recurren cada vez más al gas natural. Sin embargo, la apuesta por este combustible ya está provocando demandas federales y estudios de salud por la contaminación que emiten las turbinas, como ocurre en Memphis y en Virginia, donde se calculan daños sanitarios de entre 53 y 99 millones de dólares anuales.
Transparencia: Este artículo ha sido generado con asistencia de inteligencia artificial bajo supervisión editorial de SAPIENSDATAAI.