La ciudad china que cambió las patatas y las vacas por centros de datos para convertirse en el motor oculto de la IA
Ulanqab, una modesta ciudad de Mongolia Interior conocida históricamente por su ganadería y sus patatas, se ha convertido en el motor oculto de la inteligencia artificial en China gracias a la construcción masiva de centros de datos. La empresa Envision Group ha puesto en marcha su Galaxy Campus, un colosal centro de datos de 120.000 metros cuadrados con capacidad para hasta un millón de aceleradores de IA y más de 2 gigavatios de potencia, superando las cifras de Colossus 2, el centro de datos de xAI. La ciudad aprovecha su clima frío, su viento y su electricidad barata, con un coste del kWh inferior a la mitad que en las provincias del este, lo que permite una refrigeración eficiente y un ratio de eficiencia energética por debajo de 1,15. El auge de estas infraestructuras dispara el consumo eléctrico del país, que el gobierno chino intenta gestionar mediante la coordinación de la potencia de computación y el suministro de electricidad. Aun así, en 2025 solo se utilizó el 36,8% de la capacidad de cómputo inteligente disponible, y Ulanqab aspira con su plan 2026-2028 a superar los 200.000 petaflops de capacidad.
Transparencia: Este artículo ha sido generado con asistencia de inteligencia artificial bajo supervisión editorial de SAPIENSDATAAI.