Fabricar baterías para coches eléctricos parecía el negocio del futuro. Hasta que aparecieron los centros de datos
En Estados Unidos, la desaceleración en la industria de vehículos eléctricos ha impulsado a diez fábricas a reconvertir su producción de baterías para coches a sistemas de almacenamiento energético para centros de datos de IA. Empresas como Ford, Stellantis y General Motors están adaptando sus plantas en respuesta a la demanda de suministro eléctrico ininterrumpido en estos centros. Tesla ya obtiene ingresos significativos de este sector, con un crecimiento del 27% en su negocio de almacenamiento. Esta transición se ve facilitada por incentivos fiscales y aranceles a importaciones chinas, aunque los vehículos eléctricos aún dominarán la demanda de baterías hasta 2030.
Transparencia: Este artículo ha sido generado con asistencia de inteligencia artificial bajo supervisión editorial de SAPIENSDATAAI.