Anthropic tenía hasta hoy para decidir si se mantenía fiel a sus principios o cedía al Pentágono: ha elegido lo más arriesgado
El Pentágono de Estados Unidos dio un ultimátum a Anthropic para conceder plenos poderes sobre su IA, eliminando restricciones morales contra vigilancia masiva y armas autónomas. Anthropic, liderada por Dario Amodei, rechazó la demanda en un comunicado público, defendiendo sus principios éticos. La compañía ya había integrado su IA en sistemas del Departamento de Defensa por un contrato de 200 millones de dólares. El rechazo ha sido respaldado por empleados de Google y OpenAI. Este pulso podría derivar en vetos o la invocación de la Ley de Producción de Defensa para forzar el acceso, destacando tensiones entre ética en IA y seguridad nacional.
Transparencia: Este artículo ha sido generado con asistencia de inteligencia artificial bajo supervisión editorial de SAPIENSDATAAI.