La negativa de Anthropic a militarizar la IA es exactamente por lo que el Reino Unido la quiere
Anthropic rechazó la exigencia del Pentágono de eliminar las barreras de seguridad en su modelo Claude para usos en armas autónomas y vigilancia masiva doméstica, lo que provocó sanciones por parte del gobierno de EE.UU., incluyendo la cancelación de un contrato de 200 millones de dólares. El Reino Unido ve en esta postura ética una oportunidad y propone a la compañía una expansión de oficinas en Londres y una doble cotización en la Bolsa de Londres. El primer ministro Keir Starmer respalda la iniciativa, que se presentará al CEO Dario Amodei en mayo. El gobierno británico se posiciona como un entorno regulatorio equilibrado entre la postura laxa de EE.UU. y las restricciones de la UE. Esta estrategia forma parte de los esfuerzos del Reino Unido por atraer líderes en IA, en competencia con OpenAI y Google.