Durante años, la energía de las olas fue el patito feo de las renovables. La IA y los centros de datos le han dado una vuelta
La inteligencia artificial enfrenta un grave problema energético para alimentar sus centros de datos, lo que impulsa soluciones innovadoras como los nodos flotantes de la startup Panthalassa. Esta compañía ha recaudado 140 millones de dólares, liderados por Peter Thiel, para fabricar centros de datos autónomos en el océano que generan energía de las olas mediante turbinas hidráulicas y se conectan vía Starlink. Estos dispositivos de 85 metros ofrecen refrigeración natural del mar y evitan problemas terrestres como oposición local y limitaciones eléctricas. Panthalassa planea desplegar miles de nodos comerciales en 2027 tras pruebas exitosas previas. Aunque atractiva, la tecnología enfrenta retos en ancho de banda satelital y durabilidad marina.