Cuando Meta compró Manus, las autoridades de China interpretaron un mensaje: una conspiración en su contra
Meta adquirió la startup china Manus por 2.000 millones de dólares para reforzar su posición en IA agentica. China ve esta operación como una conspiración para socavar su tecnología, iniciando una investigación liderada por la Comisión de Seguridad Nacional. Manus se trasladó previamente a Singapur para evitar controles de exportación chinos. Los fundadores han sido interrogados y prohibida su salida del país. Este caso expone tensiones en la guerra tecnológica entre China y Occidente, sentando un precedente sobre fugas de talento en IA.
MetaManusChinainteligencia artificialadquisiciónconspiraciónSingapur
Leer noticia original